Avisos al cliente por email y WhatsApp
Tu cliente recibe mensajes automáticos en cinco momentos. Tú decides cuáles y por qué canal, en Reservas → Configuración → Ajustes generales, en el bloque Notificaciones al huésped.

Los cinco avisos
| Aviso | Cuándo sale |
|---|---|
| Confirmación | al hacerse la reserva |
| Recordatorio | unas horas antes (24 por defecto) |
| Cancelación | al cancelarse |
| Lista de espera | cuando le ofreces un hueco que se ha liberado |
| Encuesta | al día siguiente de su visita |
Hay una tabla de canales por tipo de mensaje: para cada aviso marcas email, WhatsApp o los dos. Sin tocar nada, todo va solo por email.
El recordatorio
El aviso que más rentabiliza el módulo: la mayoría de los no-shows no son mala fe, son un olvido.
- Horas de antelación — 24 por defecto. Para cenas de fin de semana, mucha gente prefiere 4-6 horas: llega cuando el cliente todavía puede reorganizarse pero ya tiene el día encima.
- Enviarlo solo a partir de N comensales — con 1, que es como viene, se recuerdan todas las reservas. Si lo subes, las mesas más pequeñas no reciben nada.
- Pedir confirmación de asistencia — añade al recordatorio un botón para que confirme. Los que confirman te dan tranquilidad; los que no responden son a los que merece la pena llamar.
El mínimo de comensales tiene sentido sobre todo si mandas los recordatorios por WhatsApp, que se paga por mensaje: te concentra el gasto en las mesas cuyo plantón te cuesta dinero de verdad. Por email, recordar a todo el mundo no cuesta nada, así que déjalo en 1 salvo que quieras dejar tranquilas a las mesas de dos.
Dejar que el cliente cambie su reserva
En el mismo bloque puedes permitir que modifique su reserva desde el enlace de su correo, y hasta cuántas horas antes.
Es una de esas cosas que parece que te quita el control y hace lo contrario: quien puede cambiar de hora en dos toques cambia de hora. Quien no puede, a veces simplemente no aparece.
Cancelar sigue estando siempre disponible, aunque cierres las modificaciones. Una cancelación con tiempo es una mesa que puedes volver a vender.
WhatsApp se lee. Tiene su propio interruptor porque:
- Requiere plantillas aprobadas por Meta, que se preparan al activarlo.
- Se factura por mensaje. El panel te enseña el precio y cuántos llevas este mes.
- Solo se manda a quien ha dado permiso expreso al reservar.
Si un envío por WhatsApp falla, se manda por email cuando el cliente tiene dirección. Ese respaldo está activado por defecto y conviene dejarlo.
Una estrategia razonable: confirmación y recordatorio por WhatsApp, el resto por email. Son los dos que tienen que leerse sí o sí.
El QR de llegada
Puedes incluir un QR en el correo de confirmación para que el cliente lo enseñe al entrar y tu equipo lo escanee. Se activa aquí, y aparte puedes mandarlo también por WhatsApp.
Ver El día a día.
El asistente de WhatsApp
En el mismo bloque configuras el asistente automático que responde a tus clientes por WhatsApp. Le escribes secciones de información: alérgenos y dietas, política con niños, formas de pago, cómo llegar, parking, mascotas…
Con eso responde solo a las preguntas de siempre. Lo que escribas ahí es exactamente lo que sabe: si no le cuentas que tenéis menú sin gluten, no se lo inventa.
Las conversaciones las ves en la pestaña WhatsApp del panel.
El diseño de tus correos
En Reservas → Configuración → Diseño de emails.

Eliges un modelo de partida y ajustas colores (fondo, tarjeta, acento, texto, enlaces), tipografía, bordes, y tu marca y redes sociales en el pie. Tienes vista previa de la confirmación y del recordatorio con datos de ejemplo.
Las tipografías disponibles son las que funcionan en correo. Outlook de escritorio ignora las esquinas redondeadas y las deja rectas: no es un fallo, es lo que hay.
Merece la pena dedicarle diez minutos. El correo de confirmación es el documento que tu cliente vuelve a abrir el día de la reserva para mirar la hora.